Recubrimos la pieza metálica con un polímero que forma una capa continua: resiste corrosión, humedad, abrasión y químicos, y además aísla eléctricamente.
Es el acabado de nuestras alcayatas y ganchos, y también lo aplicamos a piezas de terceros. Si algo se oxida o desgasta antes de tiempo, el plastificado suele ser la solución.
Cómo lo hacemos
Plastificamos por fluidización con polvo termoplástico: la pieza se precalienta y se sumerge en un lecho de polvo (LDPE o HAPA). Cubre geometrías complejas de forma uniforme. El detalle de materiales está en la pestaña Fluidización.
Qué gana tu pieza
Barrera continua contra la corrosión, incluso en soldaduras y cantos
Aislamiento eléctrico para ganchos y soportes de cableado
Resistencia a la abrasión y al roce repetido
Mayor espesor que la pintura, sin poros ni fisuras
Acabado en color para señalizar o codificar piezas
Proceso sin solventes, más limpio que el pintado
Qué plastificamos
Alcayatas y ganchos para cableado y mangas de ventilación
Racks, estanterías y estructuras de almacén
Barandas, rejillas y pasarelas a la intemperie
Tuberías y accesorios metálicos
Piezas de reposición que necesitan protección
Cotiza el plastificado de tus piezas
Envíanos medidas, material base y el ambiente de trabajo. Confirmamos factibilidad, precio y plazo.